Tucumán
11 septiembre, 2017

La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán desarrolla una tecnología para incrementar la eficiencia energética en la industria sucroalcoholera a partir del bagazo y de los residuos agrícolas de cosecha.

Desde hace dos años, la Eeaoc lleva adelante un innovador proyecto tecnológico denominado “Biorac”, para potenciar la producción de bioelectricidad en la industria sucroalcoholera a partir del bagazo y de los Residuos Agrícolas de Cosecha (RAC).

Se trata de un conjunto de tecnologías únicas en el país y en América latina, que permitirán incrementar la eficiencia energética en una planta industrial azucarera, atender la creciente demanda de energía eléctrica del país y reducir el consumo de combustibles fósiles.

La dirección técnica del proyecto está a cargo de la Doctora Dora Paz, investigadora principal de la Estación Experimental y referente nacional en temas de uso racional y eficiencia energética en la industria sucro-alcoholera.

La profesional cuenta con 25 años de experiencia en investigación de procesos térmicos de la industria azucarera y cítrica, y junto con su equipo trabaja en el uso racional de la energía, auditorías energéticas, simulación de procesos, diseño de secaderos de bagazo en transporte neumático y asesoramiento industrial.

LA GACETA Rural conversó con Paz y con algunos integrantes de su grupo de trabajo, pertenecientes a la Sección Ingeniería y Proyectos Agroindustriales de la Eeaoc: los ingenieros Marcos Golato, responsable del Laboratorio de Ensayos y Mediciones Industriales (LEMI); Enrique Feijóo, responsable ejecutivo del proyecto y Federico Franck Colombres, quienes explicaron en qué consiste, cuáles son los avances y cómo surgió este emprendimiento.

– ¿Cómo nació este proyecto en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán?

– En el año 2013, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica lanzó una convocatoria para financiar proyectos sobre el uso racional de energía, y allí surgió la idea de instalar un sistema de secado de bagazo en una caldera de alta presión, el primero en instalarse en Latinoamérica.

Como la convocatoria estaba destinada a consorcios asociativos público-privado, la Eeaoc firmó un convenio con la empresa Azucarera Terán. A la Estación le correspondió realizar el diseño del equipo, y a la empresa azucarera, ocuparse de la construcción y del montaje.

Y en cuanto a los plazos para la puesta en marcha de la producción de bioenergía en el ingenio Santa Bárbara, se prevé que esté operativo para la zafra 2018, pero todo depende del flujo de dinero que nos llegue de la Agencia que financia el proyecto.

– ¿Qué es lo que básicamente mejora este sistema en la industria del azúcar?

– Con este sistema de secado se puede aumentar la cantidad de vapor que se produce con la misma cantidad de biomasa; por lo tanto, cuanto más vapor, más energía eléctrica puede generarse en la planta de cogeneración; esa sería la idea básica. Queremos destacar que en esta idea estuvo también motorizada por el ingeniero Mario Octaviano (fallecido), quien fue gerente del ingenio Santa Bárbara y nos acompañó en todo el armado y la defensa del proyecto en Buenos Aires, hasta que finalmente nos fue adjudicado en 2015.

– ¿Cómo se está ejecutando el proyecto?

– Hay tres líneas de acción: 1) El sistema de secado de bagazo para la caldera de alta presión, esto implica presecar el bagazo con los gases de la caldera, en un secador vertical en transporte neumático, mejorando el Poder Calorífico Inferior del combustible; 2) La incorporación de un nuevo combustible sólido, aprovechando el residuo de la cosecha de la caña de azúcar (RAC), que actualmente se deja en el campo; y que le corresponde a la caña propia del ingenio (un 10% aproximadamente de la molienda del ingenio Santa Bárbara). En este aspecto, el proyecto prevé la compra de todos los equipos para recoger el material del campo, acondicionarlo, enfardarlo, llevarlo a la fábrica, picarlo y mezclarlo finalmente con el bagazo para que ingrese a la caldera. La Estación Experimental viene trabajando hace muchos años en el aprovechamiento de estos residuos, y encontró que para una caldera bagacera normal, el RAC se puede quemar en una mezcla de 25% de RAC y 75% de bagazo, proporción que no altera el funcionamiento de la caldera; 3)Un importante y ambicioso proyecto de investigación en nuestro Laboratorio de Ensayos y Mediciones Industriales (LEMI) de la Eeaoc, donde se encuentra instalada una planta piloto de gasificación de biomasas- para gasificar el RAC. Esto implica ingresarlo en un reactor de combustión incompleta y transformar ese combustible sólido en un combustible gaseoso, que es más fácil de limpiar y de quemar.

En esta última parte, la Estación Experimental Obispo Colombres fue beneficiaria de una ampliación de esta plata piloto, de algunos accesorios para el gasificador y de un equipo para la determinación de la composición elemental de combustibles sólidos y líquidos, para obtener las cantidades de carbono, hidrógeno, oxigeno, nitrógeno y azufre, con los que se encuentran constituidos.

Ese equipamiento ya llegó a nuestro laboratorio recientemente, y una vez que se instalen los servicios necesarios para su funcionamiento, vendrá el proveedor a ponerlo en marcha y dar la capacitación pertinente.

– ¿En qué estado de desarrollo está el proyecto?

– Podríamos aventurarnos a decir que en un 50%. Todo lo relacionado al diseño y a la entrega de los planos del equipo de secado de bagazo, para que la fábrica lo construya, ya está concluido, por lo que el ingenio se encuentra en proceso de construcción del sistema.

Esto último depende también del flujo de fondos remitidos por parte de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica para la compra de los materiales necesarios. Por lo tanto, con los técnicos del ingenio tenemos previsto que el secador se ponga en marcha a mediados de 2018, con el comienzo de la zafra.

Por otra parte, y con respecto al gasificador, ya estamos en la etapa final y la idea es poder contar con todo lo que se solicitó en el proyecto para ponerlo en marcha a fin de año.

Es importante destacar que cuando realizamos la cotización para presentar el proyecto en el año 2013, el dólar tenía la mitad del valor que en el año 2015, período en que se aprobó y se comenzó a desarrollar el plan.

Por lo tanto, se priorizó la compra de equipos como el sistema de secado, que es fundamental, y quedaron afuera otras herramientas cuyos gastos los tuvo que costear la propia fábrica y también la Estación Experimental Obispo Colombres, en algunos casos.

– ¿Qué interés han manifestado otros industriales hacia el proyecto en marcha?

– La idea fue muy bien recibida y fue mostrada en diversos eventos como los de la Sociedad Argentina de Técnicos de la Caña de Azúcar (Satca), entre otros, y todos están expectantes de que concluya el proyecto para conocer su eficacia.

Si bien existen otros secaderos de bagazo en Tucumán, es fundamental aclarar que estos funcionan en calderas de baja presión, de 20 bar, y este sistema va a funcionar en una caldera de 42 bar, es decir de alta presión, donde el vapor excedente se enviará a la planta de cogeneración de energía eléctrica.

Se trata de una caldera más grande y con tecnología de punta. La empresa Azucarera Terán tiene experiencia y cuenta con secadores de bagazo acoplados a calderas de baja presión, desarrollados también por la Eeaoc. Por eso, la firma fue elegida para formar parte de esta idea, y porque, además, Santa Bárbara es uno de los ingenios que provee energía a la red eléctrica del país.

– Si se contara con los fondos necesarios, ¿qué adquisiciones de equipos están pendientes en el Laboratorio de Ensayos y Mediciones Industriales (LEMI)?

– Si bien el LEMI ya es un laboratorio de referencia en biomasa en todo el norte, el nuevo equipo que adquirió la Estación Experimental con este proyecto lo completa y los posiciona aun más.

Con este sistema se podrán realizar todas las determinaciones que hagan falta y brindar un servicio muy completo a las fábricas con la tecnología necesaria para los cultivos y residuos locales.

Se está pensando, también, en adquirir equipos que facilitarán la determinación de algunos parámetros importantes, entre ellos la composición de las cenizas de las calderas y la determinación de contenidos de humedad y viscosidad de combustibles líquidos.

Fuente: La Gaceta

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