Argentina
7 agosto, 2018

De acuerdo con el reporte difundido por el instituto estadístico, la actividad manufacturera registró un descenso del 8,1%. En tanto, los analistas estiman que el Producto Bruto Interno caerá este año un 0,3%, con un índice de precios al consumidor superior al proyectado por el Gobierno.

La tormenta sigue inundando los índices de la economía. Esta vez le tocó el turno a la actividad industrial que, en junio pasado, experimento una fuerte caída, del 8,1%, la peor que se haya observado desde que Mauricio Macri ocupara la presidencia de la Nación, desde diciembre de 2015. Un registro casi parecido se observó en octubre de 2016 cuando la industria manufacturera retrocedió 8%.

Si se toma en cuenta la serie histórica, el de junio es el indicador de un descenso más pronunciado desde agosto del 2002 cuando registró una baja del 8,5% interanual. No obstante, la variación acumulada durante el primer semestre del año muestra un aumento de 1% respecto del mismo período del año anterior, señala el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al difundir los datos de la Encuesta Mensual Industrial (EMI). De acuerdo con ese relevamiento, durante junio se retrajo la producción en casi todas las ramas industriales, con excepción de la siderurgia, que creció 9,8%.

La incertidumbre que provocó la corrida cambiaria y su efecto sobre la inflación y el impacto sobre el consumo resultó una de los factores clave para el abrupto retroceso industrial. A ese escenario hay que agregarle los efectos de la sequía. Durante mayo ya se había observado un cambio de la tendencia, cuando la industria registró una baja del 1,2%. Las consultoras privadas vaticinan que en julio se mantendrá la tendencia, al ritmo de la retracción de la actividad económica nacional.

La merma industrial más pronunciada durante junio, entre los bloques de mayor peso en el componente de la actividad, se evidenció en refinación de petróleo con 19,9% interanual. A su vez, la producción automotriz mostró una disminución del 11,8%, aunque en el primer semestre la cifra tiene signo positivo (14% respecto de igual período de 2016).

Según datos difundidos por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la cantidad de unidades producidas del segmento de automóviles muestra una caída de 5,7% en junio respecto del mismo mes del año pasado, mientras que acumula un crecimiento de 29,6% en el primer semestre del año en comparación con igual período de 2017.

El informe del Indec señala que la industria metalmecánica, excluida la automotriz, registra en junio un retroceso interanual de 10,9%, mientras que en el primer semestre mejoró 0,8% respecto del primer semestre del año pasado.

El bloque en su conjunto se ve afectado, principalmente, por los menores pedidos del sector agrario (maquinaria agrícola e implementos para el campo), de la industria automotriz, de sectores de consumo durable (en particular la línea blanca) y de rubros que demandan envases de metal.

El sector agrícola, a su vez, presenta una retracción en los segmentos vinculados con la fabricación de tractores, cosechadoras e implementos agrícolas, que se vincula con ajustes en los niveles de stocks frente a una menor demanda, como consecuencia, principalmente, de la importante sequía que afectó al sector agrario.

Contexto general

La situación de la economía viene en baja en las últimas dos mediciones oficiales. En abril, por caso, la disminución de la actividad fue del 0,9%, mientras que en mayo -última medición-, ha sido más pronunciada, del 5,8%. Según Invecq, Consultora Económica, estos números indican que la importante caída que mostró la actividad en el segundo trimestre del año responde casi exclusivamente a la destrucción de la producción agropecuaria generada por las inclemencias del clima. En base a ello, descontado ya un segundo trimestre fuertemente recesivo como consecuencia de la sequía, “queda por delante un tercer trimestre en el que continuará la contracción, como consecuencia ahora del impacto sobre la economía real de la crisis cambiaria, la aceleración inflacionaria y la caída de los salarios reales consecuente”, puntualiza la consultora.

Invecq, la recuperación debería llegar con un manejo cauteloso de la política monetaria, reduciendo las tasas de interés a medida que la aceleración inflacionaria, el riesgo país y las expectativas de devaluación vayan cediendo, para evitar un nuevo episodio de volatilidad. De ese modo, se generarán las condiciones adecuadas para un resurgimiento de la inversión. También dependerá de que las condiciones climáticas sean adecuadas para maximizar la cosecha de trigo que comienza a levantarse en diciembre. A su vez, se espera una consolidación de la recuperación económica brasileña y que se evite un nuevo proceso de apreciación cambiaria que pueda vulnerar la sostenibilidad externa del crecimiento. “Si todas estas condiciones se dieran, podría pensarse en el inicio de una recuperación hacia fines de este año o inicios de 2019”, completa la consultora privada.

Qué pasará durante el tercer trimestre

1. Respecto a la demanda interna, 45,8% de las empresas anticipa una baja para el tercer trimestre respecto del

mismo período de 2017; 41,2% prevé un ritmo estable y 13% una suba.

2. El 49% de la industria no anticipa cambios en sus exportaciones totales para el tercer trimestre de 2018; 33,3% espera una suba y un 17,7% vislumbra una disminución.

3. El 55,8% de las firmas consultadas por el Indec anticipa un ritmo estable en sus importaciones totales de insumos; 17,1% vislumbra un crecimiento y un 27,1% prevé una baja.

4. El 58,5% de las empresas no anticipa cambios en el uso de la capacidad instalada durante el tercer trimestre; 27,8% prevé una baja y un 13,7% vislumbra una suba.

5. En el rubro dotación de personal, 70,4% de las empresas no espera cambios en el plantel de trabajadores; un 21% anticipa una disminución y un 8,6% prevé un aumento.

6. El 49,5% de las empresas no espera cambios en sus necesidades crediticias para el tercer trimestre; un 48,2% prevé un aumento y un 2,3% anticipa una caída.

Indicador:

– La construcción

En junio de 2018, el índice de la construcción (ISAC) registró una baja interanual de 0,1%.

El semestre:

– El acumulado

Según el Indec, el índice presenta un aumento de 10,9% respecto del primer semestre de 2017

Empleos:

– En el sector privado

En mayo, los trabajos registrados en la construcción privada mostraron una mejora del 5,7% interanual.

En cifras:

– La dotación constructora

De acuerdo con los datos del Indec, hubo 451.583 puestos en mayo vs 427.356 de igual mes de 2017.

Proyección:

– El ritmo de las obras

El 51,4% de las empresas que hacen obras privadas prevé que la actividad no cambiará en el próximo trimestre.

Fuente: La Gaceta

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