Mundo
23 abril, 2019

El hombre al mando del gigante azucarero brasileño Cosan Ltd. tiene poco interés en hablar del endulzante. Estos días está más centrado en los trenes.

El negocio que dio vida a Cosan, la mayor operación de caña de azúcar del mundo, lleva estancado en una crisis después de años de precios mundiales deprimidos y políticas gubernamentales que frenaron la expansión del etanol de caña en Brasil. En marcado contraste, el gigante de las materias primas está preparado para invertir “decenas de miles de millones” en un plan que cambiará la forma en que se transportan los cultivos del país, dijo el responsable ejecutivo Marcos Lutz.

“La infraestructura de Brasil es ahora la protagonista en materias primas”, dijo el ejecutivo de 49 años en una entrevista en la sede de Cosan, en São Paulo.

El país sudamericano, con sus vastas áreas de tierra cultivable junto con abundantes recursos hídricos y luz solar, ya es el mayor exportador mundial de productos agrícolas como la soja, y es probable que la expansión continúe, dijo Lutz. Ello implica una mayor presión sobre la infraestructura y la logística, que han sufrido problemas crónicos por el peso del auge agrícola.

’Invierno de inversión insuficiente’

“Vemos una clara oportunidad que se deriva de un largo invierno de inversión insuficiente”, dijo.

Cosan ha estado en el centro del impulso de Brasil para las inversiones en el transporte ferroviario. El Gobierno del presidente Jair Bolsonaro está tratando de duplicar la capacidad ferroviaria del país a través de concesiones que demandarán alrededor de 25.000 millones de reales (US$6.300 millones) en gastos de capital en los próximos años.

El mes pasado, Rumo SA, propiedad de Cosan, ganó una primera subasta para completar y operar 1.537 kilómetros de red ferroviaria que conectará terminales portuarias en las regiones norte y sur. Se espera que la red se convierta en la columna vertebral en un entramado de líneas a través de estados productores de cultivos clave.

Rumo también se encuentra en las etapas finales de un proceso de renovación de concesiones. Las condiciones incluyen un incremento de más de dos veces de la capacidad anual de la red ferroviaria conocida como Malha Paulista, que conecta el mayor puerto de Brasil con la zona agrícola por excelencia de la nación. Rumo invertirá hasta 15.000 millones de reales en gastos de capital hasta 2023 y está considerando otras oportunidades de inversión, dijo Lutz.

“Estamos hablando de inversiones de una magnitud que nunca se han visto en el sector ferroviario de Brasil”, dijo.

La visión está atrayendo inversores. El valor de mercado de Rumo se ha cuadruplicado desde abril de 2016 a alrededor de US$7.000 millones, el mayor incremento del sector en todo el mundo. El operador ferroviario ahora vale más que Cosan SA, la compañía que cotiza en São Paulo y que controla los negocios de energía del grupo. Ambos negocios forman parte de Cosan Ltd., que cotiza en Nueva York.

Cosan es propietaria y opera Raizen SA en una empresa conjunta con Royal Dutch Shell Plc. Raizen es el mayor procesador de caña del mundo y el segundo distribuidor de combustible de Brasil. Los futuros del azúcar en Nueva York han caído más del 60 por ciento desde un máximo en 2011 debido a la sobreoferta mundial.

Lutz no está limitando el empuje en infraestructura a Rumo. Raizen ha ganado la concesión de ocho de las 12 terminales portuarias de combustible subastadas este año en Brasil, mientras que la compañía busca aumentar su capacidad en la región norte del país.

Entretanto, Cosan, controlada por Rubens Ometto, de 69 años de edad, probablemente también participe en las conversaciones sobre una venta prevista de refinerías de miles de millones de reales por parte del gigante petrolero estatal Petróleo Brasileiro SA en algún momento de este año, dijo Lutz. Si bien el negocio de refinación no resulta particularmente atractivo para la compañía, los posibles interesados en los activos podrían considerar a Raizen en un futuro como un comprador de combustible a largo plazo.

“Como importante distribuidor de combustible, seremos parte de esta historia de todos modos”, dijo Lutz. “No sé cómo será, si compraremos una pequeña participación, si firmaremos un contrato de suministro a largo plazo u otro acuerdo comercial distinto, pero tendré que analizar esto de cerca”.

Fuente: Bloomberg.-

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