Argentina
27 febrero, 2020

Tucumana, de orígenes croatas y con título de Archiduquesa, es la “dama de hierro” de una de las industrias que, asegura, es de las más machistas de nuestro país: la del azúcar.

Abogada tucumana, de orígenes croatas y con título de Archiduquesa, investido por el propio príncipe de ese país, Catalina  Lonac es la mujer detrás del grupo Los Balcanes, la primera firma que produce etanol en Argentina y que la tiene además como socia gerente de la petrolera Covemat y vicepresidenta de tres ingenios y destilerías: La Florida, Aguilares y Cruz Alta.

Y como si todo esto fuera poco, además de sus negocios en hotelería y estaciones de servicio, y de su fuerte compromiso con el medio ambiente, es la fundadora de la primera Universidad privada y laica en el norte del país, San Pablo T, a la que busca convertir en la número uno de América Latina.

-¿Cómo empezaste con tan sólo 25 años a trabajar en la industria azucarera en Tucumán?

-Comencé a trabajar como abogada de productores de caña de azúcar, sobre todo pequeños y medianos. Los defendía de los intereses industriales. Con el tiempo comenzaron a conocerme en la industria, a ganar más relevancia, hasta que terminé comprando un ingenio azucarero que estaba en quiebra. Esto lo hice junto a mi marido y como decisión familiar.

Mejoramos mucho esa fábrica y la convertimos al día de hoy en la mayor productora de etanol de la República Argentina. Luego de poner en pie a esa empresa, compramos dos ingenios más. Hoy, Cía. Azucarera Los Balcanes S.A. es el segundo grupo azucarero del país. Yo ocupo la vicepresidencia de la Compañía.

-Sabemos que hoy estamos en pleno cambio cultural hacia la igualdad de género, ¿Cómo fue tu experiencia como mujer en una industria liderada por hombres?

-Al principio no me daba cuenta de lo difícil que era y naturalizaba cosas que hoy son impensadas. Durante muchos años fui la única mujer en la industria y hasta llegué a ocupar un lugar en el directorio de la Estación Experimental Agrícola Obispo Colombres, que durante 100 años fue solamente dirigida por hombres (NDR: se trata de un ente autárquico del área del Ministerio de Desarrollo Productivo del Gobierno de Tucumán, cuya misión ha sido, desde su creación en 1909, apuntalar tecnológicamente el temprano liderazgo agro productivo de la provincia).

Fue muy difícil, pero con el tiempo agradecí esa experiencia que hoy me permite luchar contra las absurdas diferencias.  La industria azucarera era, y sigue siendo, una de las actividades más machistas de la Argentina y eso debe cambiar.

-Algunos tratan de explicar la brecha que existe entre el liderazgo femenino y masculino, por considerar al primero como más conciliador entre la vida familiar y laboral, mientras que el liderazgo masculino se centraría centrarse más en el éxito y la competitividad. ¿Qué opinas al respecto?

-Es verdad que hombres y mujeres tenemos distintas formas de ejercer nuestro liderazgo y es normal porque somos diferentes. Pero la familia es cosa de dos, los hijos se tienen de a dos y las decisiones deben tomarse de a dos. Ambos deben poder desarrollarse en el ámbito público y privado. A mí me dan un poco de pena los hombres porque a veces se pierden el disfrute familiar y la crianza de los hijos porque tienen un mandato proveedor.

No importa cómo se ejerza el liderazgo. La cosa es poder ejercerlo,  hombres y mujeres debemos ayudarnos para que así sea y ambos sexos podamos disfrutar de todas las cosas.

-Sos una mujer muy cosmopolita que viaja por todo el mundo, y con tu rol de Cónsul de Croacia en Argentina promovés constantemente el intercambio cultural entre ambos países. ¿Qué aspectos de la idiosincrasia europea te parecen que deberíamos incorporar como parte de un progreso social?

-Viajo muchísimo y mi cargo de Cónsul me ha dado un lugar que me permite interactuar con personas importantes de otros países. Eso te da una riqueza inmensa y un gran poder de análisis. Cada cultura tiene lo suyo, incluso dentro Europa cada país tiene su temperamento.  Argentina está muy influenciada por su inmigración Italiana y española y también árabe sobre todo en el norte. También es importante la influencia judía.

Pero para sorpresa de muchos, la tercera inmigración argentina es de origen croata.  Croacia es un país muy sufrido, que ha vivido intensas y sangrientas guerras a lo largo de la historia y siempre ha salido adelante por su esfuerzo, por su amor a la patria y al trabajo.

Mi segunda patria ha tenido muy claro su norte y ha sabido defender su posición a través de los siglos con orgullo y sacrificio. Si a eso le sumamos que tiene una presidenta mujer que es joven, hermosa y muy inteligente, podemos concluir en que es un país que ha entendido cómo se ha en las cosas. Estas características hacen grande y poderoso a cualquier país.

Fuente: Perfil.-

MÁS NOTICIAS SOBRE: 

REALIZÁ UN COMENTARIO


*

COMENTARIOS