Mundo
10 mayo, 2019

Los estudios en suelos arenosos avanzaron a lo largo de los años y las investigaciones con caña de azúcar también.

Una apuesta de los investigadores es insertar la cultura en la integración rural-ganadera y tenerla como tercera opción. El foco de la ciencia es claro, la diversificación mejora el sistema productivo y, consecuentemente, se agrega valor y renta a la actividad agrícola.

“La productividad de los cañaverales cayó con la mecanización y la baja inversión, los precios tampoco son favorables, sea del azúcar o del etanol. De esta forma, agregar otras fuentes de renta, como cultivo y ganadería, es estratégico para la estabilidad económica de la actividad. Además, el sistema aporta mejoras obvias a la planta, incluyendo roturas de plagas y los ciclos de la enfermedad, lo que aumenta la sostenibilidad como un todo “, dice el investigador en Embrapa (Dourados, MS), César José da Silva, que desarrolla estudios en el área en Mato Grosso do Sul. Con proyecciones de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) de caída en la cosecha 2019/2020 de caña de azúcar, en el 0,7%, la diversificación y en el caso de los productores como Ana Nery Tierra Souza, del grupo Agua Tirada (Maracaju-MS), que invierte en la “integración agricultura-ganadería-caña y con buenos índices de rentabilidad, siempre que se tenga el manejo correcto y el proceso de implantación del sistema tenga asistencia técnica “, observa. La ganadería resalta además que en regiones de veranico, la opción de una tercera cultura, más resistente, es fundamental para evitar grandes pérdidas.

depositphotos_139437678-stock-photo-the-sandy-soil-was-plowing

El especialista en manejo y conservación de Embrapa comenta que la postura de la productora Ana Nery se encuadra en los perfiles encontrados en las encuestas, en que hay pecuaristas tradicionales, que en las décadas de los 80 y 90 se volvieron lavandereros y recientemente diversificaron con la plantación de la caña; y hay pecuaristas tradicionales, que alquilaron áreas para las usinas de caña de azúcar y, recientemente, volvieron a tener posesión de las tierras e inserta la labranza en el sistema productivo.

Independiente del perfil, Silva destaca que no hay un modelo cerrado de producción. Para cada situación, hay un modelado adecuado. “Usted puede tener dos cosechas de soja, intercaladas con cultivos de invierno y caña de azúcar o rotación de cultivos. Todo depende del foco del productor: labranza? Animales de granja? ¿O caña? “.

Otro factor que independe del perfil es el concepto conservacionista. El ciclo de sostenibilidad involucra el manejo y la rotación de cultivos. El manejo pasa por la adopción del sistema plantío directo o, como máximo, con preparación de suelo reducido. Para el investigador Denizart Bolonhezi, el Instituto Agronómico (IAC / SP), el canavicultura conservación es a girar% de suelo menos de 25, mantener más de 30% de residuos en la superficie, para girar en dos y las consecuencias son “reducción de insumos externos, menor impacto ambiental y estabilidad de producción. Cuanto más complejo, más estable “, subraya.

Por último, los ingenieros agrónomos dejan un recado para los productores rurales: “en suelos arenosos, los resultados son más rápidamente constatados”. En el Simposio Brasileño de Suelos Arenosos, en la Universidad Estatal de Mato Grosso del Sur (UEMS), en el Simposio Brasileño de Suelos Arenosos, en la Universidad Estatal de Mato Grosso do Sul (UEMS) ), en Campo Grande, y sigue hasta el viernes (10/05). El especialista Tedson Luis de Freitas Azevedo (Usina Zilor / SP) también se presentó en el panel. Los suelos arenosos son de texturas más leves, frágiles y representan alrededor del 10% de los suelos brasileños. En Mato Grosso do Sul, por ejemplo, entre 15 y 20%, y el equivalente en el Bioma Cerrado.

Fuente: grupocultivar.-

MÁS NOTICIAS SOBRE: 

REALIZÁ UN COMENTARIO


*

COMENTARIOS