Argentina
12 marzo, 2020

Productores autoconvocados quieren hacer un tractorazo a Buenos Aires para protestar contra la mayor presión impositiva y alertar a la sociedad en general, según explicaron aquí, que corre en riesgo su continuidad en la actividad.

En un día gris, con momentos con lluvia, más de 500 productores que llegaron de distintos puntos del país, entre ellos de Salta, Chaco, Tucumán, Entre Ríos, Córdoba, además de la provincia de Buenos Aires, se movilizaron hasta esta ciudad [en el kilómetro 224,5 de la ruta 9] en medio del cese de comercialización de granos y hacienda para faena y en una fecha donde se cumplen 12 años de la 125, la resolución que en 2008 desató cuatro meses de disputa entre el campo y el Gobierno de Cristina Kirchner .

«Vamos a programar un tractorazo a Buenos Aires», dijo Ariel Bianchi, un autoconvocado del norte bonaerense que fue uno de los oradores y organizadores de la movilización. El tractorazo a Buenos Aires tiene fecha a confirmar. En un documento, los autoconvocados además le sugirieron a la Mesa de Enlace que adopte, entre otras, esta acción. En enero pasado, Bianchi ya había participado de la organización de un tractorazo en Pergamino con casi 150 tractores.

El Gobierno subió en diciembre pasado de 24,7 a 30% las retenciones en la soja y la semana pasada elevó la alícuota al 33%. La suba porcentual fue del 33% en dos meses. En tanto, en diciembre pasado incrementó las retenciones en trigo y maíz del 6,7 al 12%, una suba del 79 por ciento.

Si bien el incremento de las retenciones fue el detonante, los productores le apuntan a la presión impositiva en general. En la reunión, que se hizo luego de una primera suspensión por lluvia, y que aguardaba más gente que no se pudo acercar por las precipitaciones en varias zonas, se escucharon propuestas de sembrar lo mínimo posible, retener la cosecha y hacer más paros de comercialización. También hubo productores que llamaron a realizar nuevas estrategias de reclamo con una fuerte presencia comunicacional, sobre todo en las redes sociales.

En el encuentro se cantó el himno nacional, hubo arengas por mantenerse unidos, críticas a la Mesa de Enlace por su ausencia [sobre el escenario había cuatro sillas vacías] y hasta hubo un momento de tensión cuando una mujer gritó que estaba dispuesta ir a parar los camiones en la ruta.

Los autoconvocados dieron un fuerte mensaje de que lo que le ocurre al productor luego se traslada a otros eslabones de la cadena agroindustrial. «Si nos va mal a los de acá, les va a ir mal a los de allá», apuntó Juan Amestoy, un productor de Altos Fierro, Córdoba, en relación a los vendedores de insumos.

«Si nos quitan la posibilidad de producir, el país se va a achicar. No queremos salir a cortar rutas, molestar», dijo José Perkins, productor de Pehuajó, Buenos Aires.

Según autoconvocados, podría haber bajas del 30% en la producción de granos por la mayor presión impositiva, lo que llevaría a «menos volumen para los acopios, menos viajes de camiones y menos servicios para el campo». Agregaron que «se esperan caídas del uso de tecnología del 45%».

El perfil de los productores autoconvocados es de chico a mediano, muchos con una actividad familiar pasada de generación en generación. Carlos Strólogo, productor de Armstrong, en el sur de Santa Fe, contó a LA NACION que en esa región de buenos rindes la escala promedia las 150 hectáreas. «Hoy estamos bajo cero, comiendo el capital», explicó.

Oscar Galizio, de la zona de Conesa, en el norte bonaerense, recalcó que la movilización de los productores se inició en plena pampa húmeda con números que, según subrayó, ya no cierran. Con esto quiso decir que en las zonas más alejadas la situación es todavía más crítica.

«Esto no es político, los números no dan», afirmó y explicó que hay productores de menos de 100 hectáreas en la zona. Muchos destacaron que tendrán fuertes pérdidas por una sequía que impactó sobre todo en cultivos sembrados más tarde.

«El agro genera dinero, los políticos generan pobreza. Que la industria pueda seguir funcionando necesita del motor que es el campo», señaló Iván Castellaro, productor de autoconvocados de la ruta 9 y 178.

«No apliquen las mismas recetas», pidió José Luis Schahovskoy, productor de Las Breñas, Chaco, que añadió que el campo como generador de divisas es parte de la solución para la Argentina.

Juan Monin, presidente de la Sociedad Rural de Sachayoj, opinó que los productores deben hacer cada uno en sus lugares una tarea de «convencer a los vecinos».

«Si estos números no cambian, con el desdoblamiento cambiario a la larga nos van a fundir igual», añadió.

Roberto Palomo, vicepresidente de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), precisó que el NEA y el NOA no van a poder encarar la próxima campaña. Lo dijo por los costos de producir en zonas a 700/1000 kilómetros de los puertos. Ejemplificó que mientras en soja el rinde promedio de las dos regiones juntas da 1870 kilos por hectárea, el productor en campo propio hoy debería obtener 3000 kilos para salir hecho. Palomo se mostró partidario de un cese de comercialización con controles de cargas en las rutas. «Retengamos todo lo que podamos. En el norte es suicida sembrar», afirmó.

«Con esta política [por las retenciones] ya desaparecieron 83.000 productores y nos acusan de generar hambre cuando producimos alimentos para diez Argentina», agregó Diego Pascuale, productor.

Fuente: La NAción.-

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